Kusunoki Masashige, el célebre samurái leal de Japón, combatió desde Akasaka y el castillo de Chihaya, en la prefectura de Osaka, y murió en Minatogawa, en Kobe, en 1336. Cinco paradas siguen su vida, desde una escuela de templo hasta su estatua en Tokio.
La ruta va de Kanshin-ji, en Kawachinagano, donde estudió, a las dos fortalezas de montaña que le dieron fama, y de ahí al santuario de Minatogawa y al monumento de bronce junto al Palacio Imperial. Cuando no se conoce el lugar exacto, el marcador señala la zona.
Minamoto no Yoritomo fundó en Kamakura el primer shogunato de Japón. Este itinerario lo sigue desde su exilio en Izu y el Mishima Taisha hasta Ōkura, Hiraizumi y el Tsurugaoka Hachimangū.
Las paradas trazan su ascenso desde el exilio en 1160, su primera residencia en Kamakura, la caída de Hiraizumi en 1189, el shogunato de 1192, su tumba y los regentes Hōjō que lo sucedieron. Algunos lugares, entre ellos el del exilio y el de la tumba, son identificaciones tradicionales.
La novela Kokoro, de Sōseki, transcurre entre Kamakura, el cementerio de Zōshigaya, el parque de Ueno, el santuario Nogi y Koishikawa, en Tokio. Esta ruta sigue al joven narrador y a su misterioso maestro, «Sensei», por lugares que el libro nombra.
Empieza en una playa de verano de Kamakura y visita el cementerio al que Sensei lleva flores cada mes, los cerezos de Ueno, la casa de Akasaka del general Nogi, cuya muerte en 1912 lo cambia todo, y Koishikawa, donde se desarrolla la historia de Sensei y K. Algunas paradas son aproximadas, porque la novela nombra barrios, no direcciones.