Kintarō, el «Niño de Oro» de Japón, habría crecido en el monte Ashigara, cerca de Hakone, luchando contra osos, hasta que Minamoto no Yorimitsu lo conoció en el paso de Ashigara y lo tomó como vasallo.
La ruta sigue la leyenda popular desde varios lugares que se disputan su nacimiento, Oyama y las cascadas de Yuhi, pasando por el monte Kintoki y el paso de Ashigara, hasta el monte Ōe, hogar del demonio Shuten-dōji. Las versiones difieren, así que casi todos los marcadores señalan lugares tradicionales y no comprobados.
El legendario príncipe japonés Yamato Takeru cabalga hacia el este desde el Gran Santuario de Ise, escapa de una llanura en llamas en Yaizu, cruza el paso de Ashigara y encuentra su fin en el monte Ibuki. Su espada acaba en el santuario de Atsuta, en Nagoya.
La ruta sigue la leyenda, contada en las crónicas del Kojiki y el Nihon Shoki, a través de cinco lugares. Varios son identificaciones tradicionales, así que los marcadores señalan santuarios y montañas ligados al relato, no campos de batalla comprobados.