Un hombre sin memoria, una caja de seguridad y un programa de la CIA que quiere quitárselo de en medio: Jason Bourne corre por Europa y más allá, y las películas lo mantienen en calles, estaciones y plazas reales.
La ruta sigue las tres películas por orden, de Zúrich y París, pasando por Míconos, Berlín y Moscú, hasta Londres y Tánger. Varias ciudades hicieron de otras, así que los marcadores señalan los lugares de la historia o aproximaciones honestas.
Mayo de 1914. Richard Hannay, aburrido en Londres tras años en el sur de África, deja entrar en su piso a un estadounidense asustado, y pocos días después lo encuentra muerto en el suelo con un cuchillo clavado en el corazón. Buscado por asesinato y perseguido por una red de espías alemanes, Hannay tiene tres semanas para sobrevivir hasta poder avisar al gobierno. Huye a los páramos de Galloway y luego de vuelta al sur, a una reunión de ministros y a un acantilado de Kent.
Esta es la novela de John Buchan de 1915, no la película, muy distinta, de Hitchcock. Londres, St Pancras, Cairnsmore of Fleet y Moffat se nombran en el libro; los escondites de Hannay en los páramos y el balneario de Kent llamado Bradgate no existen, pero los escalones que dieron título al libro sí.