En la noche del 18 de abril de 1775, Paul Revere fue llevado a remo a través del río Charles, consiguió un caballo en Charlestown y cabalgó hacia el oeste para avisar a John Hancock y Samuel Adams de que las tropas británicas se ponían en marcha. Dejó tres relatos de aquella noche, y esta ruta los sigue a ellos y no al poema.
Pasa por nueve lugares, desde su casa en North Square y las linternas de la iglesia Old North Church hasta el pastizal de Lincoln donde lo detuvo una patrulla británica, y sigue hasta Concord, adonde Samuel Prescott llegó sin él. Cuando un lugar es solo tradicional, la parada lo indica.
Antes de la ballena blanca hay un diciembre frío y un error de camino en los muelles. Ismael llega a New Bedford y descubre que el paquebote a Nantucket ya ha zarpado, alquila media cama en el Spouter-Inn, aguanta un sermón sobre Jonás, cruza a Nantucket y se enrola en el Pequod, que parte el día de Navidad.
Para 1840, New Bedford había superado a Nantucket como primer puerto ballenero del país, y aun así Ismael está empeñado en zarpar desde la isla. El recorrido sigue sus primeros capítulos. La posada, el Try Pots y el Pequod son inventados, así que sus chinchetas marcan lugares reales que los sustituyen; la capilla es real.
Un contrabandista llamado Joel recibe el encargo de llevar a Ellie, de catorce años y posiblemente inmune al hongo que acabó con el mundo, a través de unos Estados Unidos en ruinas, desde la zona de cuarentena de Boston hasta un hospital de Salt Lake City. Lo que empieza como un trabajo de reparto se convierte en lo más parecido a una familia que les queda a ambos, y termina en el pasillo de un hospital con una elección imposible.
Este recorrido sigue su camino hacia el oeste en el orden de la historia: la noche del brote en Austin, el traspaso en Boston, el pueblo trampa de Bill, la emboscada de Pittsburgh, el asentamiento de Tommy junto a una presa en Jackson, la universidad desierta de Colorado y el hospital de Salt Lake City. Las ciudades son reales, pero los escenarios de la historia se sitúan de forma aproximada, con lugares emblemáticos reales como chinchetas.