Indiana Jones y la última cruzada: de Utah al Grial
«Indiana Jones y la última cruzada» (1989) lleva a Indy desde una excursión de boy scouts en el desierto de Utah hasta la fachada excavada en la roca de Petra, tras el Santo Grial y su padre desaparecido. Tres pruebas guardan la copa al final. La película toma su paisaje prestado de media Europa, de Oriente Medio y del Oeste americano. Nueve paradas, la mayoría aún en pie: los cañones de Arches de la apertura, la fachada de iglesia del Campo San Barnaba, en Venecia, que hace de biblioteca, un castillo de la Eifel disfrazado de Brunwald, un edificio de San Francisco que hizo de aeropuerto de Tempelhof, en Berlín, la playa de Almería donde Henry derriba un caza con un paraguas, una estación de Granada que hace de Alejandreta, la persecución de tanques de Tabernas, el Tesoro que da fachada al templo del Grial y la puesta de sol de Texas con la que acaba la película. Las fechas son tiempo de la historia; el rodaje transcurrió de mayo de 1988 a principios de 1989.