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Mapped Chronicles

Mitología

El Dorado: la laguna de Guatavita y la leyenda

El rey dorado que se internaba en una laguna de montaña en una balsa, cubierto de polvo de oro, es una leyenda, puesta por escrito por primera vez varias generaciones después de la conquista. El oro, las expediciones españolas, el desagüe de la laguna y una pequeña balsa de oro en un museo son historia.

Traducido del inglés.

Trazada por Mapped Chronicles editors7 lugaresPaíses: ColombiaGPX

Cronología y lugares

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  1. Historia, no leyenda. Bacatá, sede del gobernante muisca llamado zipa, es la actual Funza. La columna española de Gonzalo Jiménez de Quesada fundó la Funza moderna el 20 de abril de 1537, en su búsqueda de El Dorado, y a finales de abril había entrado en Bacatá. Sin embargo, el zipa había huido con su tesoro. Los muiscas no tenían minas de oro propias y obtenían el oro mediante el comercio.

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    Precisión del lugar: No se conoce con precisión el emplazamiento del palacio de Bacatá; el marcador señala la ciudad de Funza, que ocupa la antigua Bacatá.

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  2. Historia, no leyenda. El Templo del Sol de Sogamoso, una gran estructura circular de postes y barro con techo de caña, estaba dedicado al dios Sol, Sué. En la noche del 4 de septiembre de 1537 dos soldados de Quesada, Miguel Sánchez y Juan Rodríguez Parra, entraron con antorchas para reunir el tesoro y lo incendiaron por accidente, destruyendo el templo. Los funcionarios españoles informaron de que en Sogamoso se hallaron 40 000 pesos de oro fino.

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    Precisión del lugar: El templo original se quemó en 1537; el marcador señala las coordenadas del artículo sobre el Templo del Sol en Sogamoso, no un original que se conserve.

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  3. Leyenda: el zipa muisca, cubierto de polvo de oro, se adentraba en una balsa ceremonial de juncos y se zambullía, lavándose el oro, mientras los fieles arrojaban ofrendas de oro al agua. Historia: Quesada fue el primer conquistador en llegar a la laguna, posiblemente en junio de 1537. Pedro Simón situó aquí la ceremonia a principios del siglo XVII, y Juan Rodríguez Freyle, en 1636, la describió como la investidura de cada nuevo zipa. Ningún conquistador llegó a verla, y algunos expertos dudan de que ocurriera aquí. La laguna es circular, mide 19,8 hectáreas, está a 57 km al noreste de Bogotá y es un foco de ecoturismo.

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    Para el visitante: La laguna es un foco de ecoturismo; consulten las normas de acceso vigentes antes de ir.

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  4. Historia, no leyenda. A finales del siglo XVI un rico comerciante de Bogotá, con ocho mil trabajadores de la zona, abrió una gran muesca en la montaña, en uno de los lados de la laguna, y bajó el nivel del agua unos sesenta pies. Entre los objetos recuperados de los bordes del lecho había una esmeralda del tamaño de un huevo de gallina, pero la zona central sigue intacta. Los intentos posteriores de desagüe aportaron poco más. Colombia puso la laguna bajo protección legal en 1965.

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    Precisión del lugar: Las fuentes dicen que la muesca está en uno de los lados de la laguna sin indicar cuál; el marcador repite la posición de la laguna.

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  5. Historia, con una leyenda rival. En la época colonial las tres pequeñas lagunas glaciares de Siecha, en Guasca, fueron desaguadas en parte para extraer oro muisca. En la década de 1850 se encontró una balsa de oro en una de las lagunas. Liborio Zerda concluyó que el ritual de iniciación del nuevo zipa pudo celebrarse aquí y no en Guatavita. La balsa se perdió cuando se incendió el barco que la transportaba en el puerto de Bremen.

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    Precisión del lugar: Las lagunas son un grupo de tres; el marcador señala las coordenadas del artículo sobre las lagunas de Siecha, y la laguna del hallazgo no está señalada.

    Para el visitante: El acceso está restringido y el número de visitantes tiene un límite; consulten las normas vigentes antes de ir.

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  6. Historia. En 1969 un campesino de Pasca, Cruz María Dimaté, encontró varias piezas de oro y de cerámica en una cueva. El párroco le enseñó un dibujo de la balsa perdida de Siecha y Dimaté confirmó el parecido. Esta segunda balsa, fabricada entre aproximadamente los años 1200 y 1400 d. C., se interpreta tradicionalmente como el ritual de El Dorado, aunque la escena es una interpretación y no un testimonio presenciado. La localidad cuenta con un museo arqueológico.

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    Precisión del lugar: Las fuentes no nombran la cueva; el marcador señala la localidad de Pasca.

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  7. Historia, y lo más parecido a una prueba. El Museo del Oro conserva la balsa muisca de oro encontrada en Pasca en 1969. Representa la ceremonia del nuevo zipa, base del mito de El Dorado: el gobernante está en el centro de la balsa, entre caciques adornados con oro y plumas. La colección reúne 55 000 piezas, 6000 de ellas expuestas, con descripciones bilingües de casi todos los objetos. Entre sus salas figuran la «Sala de la Ofrenda», el «Bote de la Ofrenda» y la «Laguna».

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    Para el visitante: Las descripciones son bilingües en casi todas las piezas.

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