Assassin's Creed IV: Black Flag: Nasáu y el Observatorio
Black Flag recrea la piratería del Caribe en La Habana, Nasáu, Kingston y Port Royal. Edward Kenway roba el nombre de un Asesino muerto, se queda con el Jackdaw, funda una hermandad en Nasáu, pierde a sus amigos y persigue el Observatorio, un artefacto capaz de vigilar a cualquiera en la Tierra. Black Flag lo sitúa todo en puertos reales (La Habana, Nasáu, Kingston, Port Royal) y después deja el Caribe por las ruinas mayas de Tulum, una isla del golfo de Guinea y una escena final en Londres. El recorrido sigue a Edward desde el puerto donde arranca la conspiración de Torres, pasando por la república pirata y el gobernador que le pone fin, hasta la casa de Kingston donde Mary Read abandona el disfraz, la cárcel de Port Royal, Príncipe, donde espera el Sabio, y Covent Garden. La mayoría de las paradas marcan un lugar emblemático real de la ciudad que reconstruye el juego.