En septiembre de 1786 Goethe se escabulló de Carlsbad a las 3 de la madrugada, sin decírselo a ninguno de sus amigos, y se encaminó a Italia. Fue arrestado por dibujar un castillo, conoció el mundo antiguo en Verona y compartió una casa en Roma con un pintor.
La ruta sigue su diario desde Carlsbad, pasando por el Brennero y la orilla del lago italiano, hasta Verona, Venecia y Roma, y de allí al Vesubio y Sicilia. Algunas paradas son ciudades o montañas y no edificios concretos; la precisión de la chincheta lo indica.
Fionn mac Cumhaill es el héroe de la leyenda irlandesa que obtuvo todo el conocimiento al quemarse el pulgar con un salmón, salvó Tara de un monstruo que escupía fuego y, según los cuentos populares, construyó la Calzada del Gigante para llegar hasta un rival escocés. Sus historias están ligadas a colinas, ríos y rocas reales, muchos de los cuales aún llevan su nombre.
La ruta sigue su leyenda desde el Boyne de su niñez, pasando por Tara, la colina de Allen, Slieve Gullion y Benbulben, hasta los cuentos fantásticos del lago Neagh, la Calzada y la cueva de Fingal. Nada de esto es historia: los marcadores señalan dónde sitúa la tradición cada relato.
Enviado por el rey Euristeo, Heracles debe matar a un león que ninguna flecha puede atravesar, a una hidra de muchas cabezas y a unas aves devoradoras de hombres con picos de bronce; también debe capturar a una cierva más veloz que las flechas y a un jabalí en una montaña nevada, y limpiar sin ayuda unos establos con treinta años de estiércol.
Esta ruta sigue los seis primeros trabajos en su orden tradicional, desde la fortaleza de Tirinto, pasando por Nemea, Lerna, Cerinea, Erimanto y Élide, hasta el lago Estínfalo. El mito rara vez nombra un lugar exacto, así que la mayoría de los puntos marcan el sitio al que se vincula el relato, no una cueva o una guarida.
Un detective retirado con miedo a las alturas es contratado para seguir por San Francisco a la esposa de un amigo, porque el marido teme que esté poseída por Carlotta Valdes, una mujer que murió en 1857. El thriller de Hitchcock de 1958 se rodó en exteriores en San Francisco, en la Misión San Juan Bautista, en el Parque Estatal Big Basin Redwoods, en Cypress Point, en la 17-Mile Drive, y en los Paramount Studios de Hollywood.
La ruta sigue la historia en el orden de la película a través de nueve lugares: un restaurante desaparecido, un edificio de apartamentos de Nob Hill, un cementerio de misión y un museo de arte, un fuerte bajo el puente Golden Gate, un beso en la costa, el campanario de una misión y un hotel con un letrero de neón verde.
En el año 79 d. C., una montaña sobre la bahía de Nápoles estalló en pedazos. Plinio el Joven lo contempló desde Miseno, al otro lado del agua, perdió en la erupción a su tío, el almirante Plinio el Viejo, y años más tarde la describió para el historiador Tácito en dos cartas: el único testimonio presencial que se conserva.
La ruta sigue la erupción en el orden de sus sucesos, desde la primera columna de la montaña hasta Pompeya, Herculano, la playa de Estabia y de vuelta a Miseno. Las cartas de Plinio nunca mencionan Pompeya ni Herculano, así que esas paradas proceden de la arqueología. La fecha tradicional es el 24 de agosto, pero pruebas más recientes apuntan al otoño.
El misterio de Agatha Christie de 1937 sitúa a Hércules Poirot de vacaciones en Asuán, a la espera de embarcar en el vapor del Nilo Karnak. Entre sus compañeros de viaje hay una mujer abandonada que acecha la luna de miel de su exprometido, su antigua amiga la heredera y una roca que pasa incómodamente cerca de la novia.
La ruta sigue al vapor desde Asuán hasta Wadi Halfa y termina en Karnak, donde la película de 1978 traslada la piedra que cae. La novela sitúa esa escena en Abu Simbel.
Diciembre de 1499: el ejército de César Borgia ha atacado la villa Auditore en Monteriggioni, ha matado a Mario y se ha hecho con la Manzana del Edén. Assassin's Creed Brotherhood envía a Ezio a Roma, el centro del poder templario, para llevar la lucha a los templarios capitaneados por los Borgia, y la búsqueda de la Manzana va desde la basílica de San Pedro hasta un templo escondido bajo el Coliseo.
Este recorrido sigue a Ezio desde la villa de Monteriggioni por la Roma de los Borgia —el castillo de Sant'Angelo, el Panteón, San Pedro y el Coliseo— hasta Viana, en Navarra (España), donde su lucha con César termina sobre las almenas. Todas las paradas son lugares reales que se pueden visitar.
Assassin's Creed Valhalla lleva a la vikinga Eivor y a su clan a la Inglaterra anglosajona, donde Hytham pide ayuda para librar a la tierra de la Orden de los Antiguos. Siguiendo los chivatazos de un informante que firma como el «Pobre Compañero de Armas de Cristo», Eivor da caza a miembros de la Orden desde Grantebridge hasta Jorvik y Wincestre.
El recorrido visita los lugares reales que hay detrás de los del juego: Cambridge, donde la jarlskona Soma recupera su ciudad; York, la capital de la Britania vikinga; los muelles de Repton, donde invernó el Gran Ejército Pagano; la Winchester de Alfredo; la batalla de Chippenham en 878; y Athelney, donde por fin se revela la identidad del informante. Los seis lugares pueden visitarse hoy.
El papa ha muerto, cuatro cardenales han sido secuestrados y un frasco desaparecido de antimateria destruirá el Vaticano a medianoche. Llaman al simbologista estadounidense Robert Langdon, que lee la amenaza como un recorrido: cuatro altares del «Sendero de la Iluminación», ligados a los elementos clásicos, donde morirá un cardenal cada hora a partir de las 8 de la tarde. Junto a Vittoria Vetra, científica del CERN, corre contra el reloj por Roma, desde un Panteón en el que creen por error encontrar la primera respuesta hasta una fuente donde un cardenal está a punto de ahogarse.
Esta ruta sigue la película de Ron Howard de 2009 y no la novela de Dan Brown: el Panteón y la tumba de Rafael, la capilla Chigi de Santa María del Popolo, el obelisco de la plaza de San Pedro, el «Éxtasis de santa Teresa» de Bernini, la Fuente de los Cuatro Ríos, la guarida del asesino en el castillo de Sant'Angelo y el desenlace de medianoche bajo San Pedro. Todo sigue en pie; la salvedad es que la diócesis de Roma negó al equipo el acceso a las iglesias, de modo que varios interiores de la película son decorados de estudio.
La princesa heredera Ana, en plena gira de buena voluntad por Roma, se escapa de su embajada para pasar una noche de vida corriente. El periodista Joe Bradley la encuentra dormida en la calle, la reconoce por una fotografía de periódico y la guía en secreto por la ciudad para conseguir una exclusiva: un día de helados, de Vespa y de Boca de la Verdad que acaba convirtiéndose en algo que ninguno de los dos había planeado.
La comedia de William Wyler, de 1953, se rodó casi por completo en Roma. La ruta sigue a Ana y a Joe por las localizaciones reales: el palacio que hizo de embajada, el piso de Joe en la Via Margutta, la Fontana de Trevi y la barbería junto a la Escalinata de la Plaza de España, el Coliseo, la Bocca della Verità, el baile junto al río, al lado del castillo de Sant'Angelo, y la rueda de prensa final en el palacio Colonna.
La novela cómica de Jerome K. Jerome, publicada en 1889, envía a tres amigos, J., George y Harris, y al perro Montmorency Támesis arriba en un esquife de remos, de Kingston a Oxford, acampando durante quince días. Lo que sigue es uno de los libros más divertidos jamás escritos sobre no llegar a ninguna parte a toda velocidad: un laberinto de setos con un guía que no encuentra la salida, una chalana atropellada al atardecer, un perro que trata a cada gato como a un enemigo personal y una procesión de compra de provisiones que deja pasmado a todo el pueblo.
La ruta sigue la barca en el orden del propio libro: las callejuelas de Kingston, el laberinto de Hampton Court, la esclusa frente a Weybridge donde se les une George, la isla donde se dice que el rey Juan firmó la Carta, el té más abajo de Cookham, una noche en Marlow, Henley antes de la regata, las viejas murallas de Wallingford y la difícil última milla hasta Oxford.
Una noche en Cruachan, la reina Medb de Connacht y su esposo Ailill comparan sus riquezas y descubren que son iguales en todo salvo en una cosa: Ailill posee un magnífico toro de cuernos blancos. Medb se propone conseguir uno aún mejor, el Toro Pardo de Cooley, en Ulster, cuyos guerreros están todos postrados por una antigua maldición. Solo Cú Chulainn, de diecisiete años, se interpone en su camino y detiene a su ejército vado a vado, un campeón al día.
El Táin Bó Cúailnge, «El robo del ganado de Cooley», es la pieza central del Ciclo del Ulster de Irlanda, conservado en manuscritos desde el siglo XII. A sus narradores les encantaba explicar los nombres de los lugares, y muchos de los sitios que aparecen son reales y se pueden visitar. Esta ruta sigue la incursión desde Connacht hasta Cooley y el último viaje del toro de regreso a casa. Las citas proceden de la traducción de Joseph Dunn de 1914.
Troya ha caído. Eneas, príncipe troyano, saca a su anciano padre de la ciudad en llamas y zarpa con los supervivientes en busca de la nueva patria que les han prometido los dioses. La Eneida de Virgilio, escrita para Augusto en la década del 20 a. C., narra años de rumbos equivocados, tormentas y profecías hasta que los desterrados desembarcan en Italia, donde sus descendientes fundarán algún día Roma.
Esta ruta sigue el viaje en el orden en que ocurre, que no es el orden en que lo cuenta Virgilio: el poema empieza en Cartago y hace que Eneas relate a la reina Dido sus errantes aventuras anteriores. Cada parada es un yacimiento antiguo real, la mayoría abiertos hoy como parques arqueológicos; Eneas, en cambio, pertenece a la leyenda. Las citas son de la traducción de John Dryden de 1697.
Egipto, 49 a. C. Bayek, el último medjay protector del oasis de Siwa, pierde a su hijo a manos de un grupo de hombres enmascarados, y su caza de los culpables lo lleva a la guerra entre Cleopatra y su hermano Ptolomeo XIII, y a la llegada de Julio César. El juego de Ubisoft de 2017 termina con Bayek y su esposa Aya fundando la hermandad secreta de la que nace toda la serie.
El estudio trabajó con egiptólogos e historiadores, agrandó las ciudades para lograr una sensación de «escala faraónica» y más tarde añadió un Discovery Tour sin combates. Este recorrido sigue la historia principal por los lugares reales que utiliza, desde el oráculo de Siwa hasta el sitio de Roma donde murió César. Bayek y las órdenes secretas son ficción; la reina, los generales y los asesinatos, en su mayor parte, no.
En el 218 a. C., el general cartaginés Aníbal partió de Hispania para atacar Roma por la única ruta que los romanos nunca esperaron: por tierra, a través de los Pirineos, el Ródano y los Alpes, con decenas de miles de soldados, caballos y 37 elefantes de guerra. Cinco meses después bajó a la llanura del Po con un ejército maltrecho pero invicto, y en pocas semanas ganó sus dos primeras victorias en Italia.
La ruta sigue la marcha tal como la cuenta el historiador griego Polibio, que escribió unos setenta años después y recorrió él mismo el camino alpino. Nadie sabe con certeza por dónde cruzó Aníbal el Ródano ni qué paso usó, así que varias chinchetas están marcadas como especulativas.
Tras diez años en Troya, Odiseo pone rumbo a su isla natal, Ítaca, y tarda otros diez en llegar: desviado de su ruta, se topa con un cíclope devorador de hombres, con una bruja que convierte a su tripulación en cerdos, con las sirenas, con Escila y Caribdis y con una ninfa que no quiere dejarlo marchar, y por el camino pierde todas sus naves y a todos sus compañeros. «La Odisea» de Homero, compuesta hacia finales del siglo VIII a. C., se ha leído como un mapa desde que se lee.
Ya en la Antigüedad se vincularon los lugares del poema con costas reales, sobre todo en torno a Sicilia y el sur de Italia. Esas identificaciones son tradiciones, no hechos, y el geógrafo antiguo Eratóstenes dudaba de todas ellas, así que la mayoría de los marcadores se señalan aquí como especulativos.