La guerra de Kargil de 1999 se libró en las crestas sobre la carretera Srinagar–Leh, en torno a Kargil, Dras, Tololing y Tiger Hill, en Ladakh, después de que fuerzas paquistaníes ocuparan alturas del lado indio de la Línea de Control. India llama a su campaña Operación Vijay.
La ruta va de la carretera en Kargil a las batallas por Tololing, Tiger Hill y el Punto 4875, y termina en el monumento a los caídos de Dras. Se recogen los relatos tanto indios como paquistaníes, y muchas de las alturas siguen siendo terreno militar.
La película de 1972 «Aquí los amaneceres son apacibles» transcurre en un apartadero ferroviario de la Carelia en guerra, pero se rodó en torno al lago Siamozero, en el pueblo de Siarguilajta y en las cascadas de Ruskeala. Basada en la novela de Borís Vasíliev de 1969, sigue a cinco jóvenes artilleras y a un sargento mayor frente a dieciséis saboteadores.
La ruta va del apartadero 171 y el lago Vop, inventados por la historia, a las orillas, el pueblo y las cascadas reales donde Stanislav Rostotski rodó en 1971. Ojo: el apartadero y el lago solo existen en la historia.
El 28 de julio de 2010, Okabe Rintarō y Mayuri Shiina entran en el Radio Kaikan para asistir a una conferencia, y Okabe encuentra a Kurisu Makise tendida en un charco de sangre. Un mensaje de texto enviado momentos después llega a su amigo Daru una semana antes de tiempo, y el PhoneWave de su laboratorio de Akihabara resulta enviar correo al pasado.
La ruta sigue las calles reales que hay detrás de la novela visual y del anime: la salida de la estación, el vestíbulo del Radio Kaikan donde empieza la historia, el laboratorio sobre una tienda de reparación de televisores, el café de camareras de Mayuri, el santuario de Ruka y la tienda de gyūdon donde comen los miembros del laboratorio. El antiguo Radio Kaikan fue demolido en 2011, así que el edificio actual es una sustitución de 2014.
Un adolescente de Ohio al que han dejado cruza Europa para encontrar a su amiga alemana por correspondencia: Londres, París, Ámsterdam, Bratislava, Berlín y, por último, el Vaticano. La gracia es que casi todo se rodó en una sola ciudad, Praga, salvo una escena de playa en Rostock.
Cada parada empareja la ciudad de la historia con el lugar real que la interpretó, para que vean dónde se separan la ficción y el plató. Las ciudades de la historia son aproximadas; los lugares de rodaje de Praga son exactos.
En 1893, Fridtjof Nansen dejó a propósito que un barco construido para ello quedara atrapado en el hielo del Ártico. Apostaba a que el hielo lo llevaría a través de la cima del mundo, y los escépticos lo llamaron autodestrucción.
Esta ruta sigue la expedición desde Vardø hasta el hielo flotante, la deriva, la carrera en trineo hasta los 86°14′ N, un duro invierno en una cabaña de piedra y un encuentro afortunado en el cabo Flora, y termina en el museo donde descansa el barco. Las paradas en el océano y en el hielo no tienen marca en el mapa.
En abril de 1519 Cortés desembarcó en la costa de Veracruz; en agosto de 1521 cayó la capital azteca. Entre una fecha y otra hubo alianzas, una matanza, una noche de desastre en una calzada y un asedio de ocho meses.
La ruta sigue la campaña desde Villa Rica hasta Tlatelolco y contrapone los relatos españoles de Cortés y Díaz a los tlaxcaltecas y aztecas allí donde se conocen. Cuando los relatos se contradicen, la parada lo indica.
En «Roma», de Alfonso Cuarón, una empleada doméstica interna llamada Cleo atraviesa un año de desamor en la colonia Roma de la Ciudad de México, desde la casa de sus patrones en la calle Tepeji hasta la violencia callejera del 10 de junio de 1971 y un rescate en la playa de Tuxpan. Cuarón construyó la historia con sus propios recuerdos de infancia.
La ruta sigue la película en orden por cinco lugares: la casa, el Teatro Metropólitan, una esquina de cine reconstruida, el sitio de la masacre de Corpus Christi y la playa. Varios fueron reconstruidos o filmados en otro sitio, por eso los puntos están marcados como aproximados.
Los primeros seis trabajos de Heracles se reparten por el Peloponeso: Tirinto, Nemea y su león, Lerna y su hidra, Cerinea, Erimanto y Élide. Debe matar a un león que ninguna flecha atraviesa y a una hidra de muchas cabezas, y limpiar unos establos con treinta años de estiércol.
Esta ruta sigue los seis primeros trabajos en su orden tradicional, desde la fortaleza de Tirinto, pasando por Nemea, Lerna, Cerinea, Erimanto y Élide, hasta el lago Estínfalo. El mito rara vez nombra un lugar exacto, así que la mayoría de los puntos marcan el sitio al que se vincula el relato, no una cueva o una guarida.
Durante dieciocho meses, en 1860 y 1861, relevos de jinetes ligeros en caballos veloces llevaron cartas a lo largo de 1900 millas, desde el río Misuri hasta California. Tardaba unos diez días, nunca fue rentable y el telégrafo lo dejó obsoleto en menos de año y medio; aun así, se convirtió en una de las grandes leyendas del Lejano Oeste.
La ruta sigue el correo hacia el oeste a través de ocho lugares: las cuadras de las que salió el primer jinete, una estación que se conserva en Kansas, Fort Kearny, Julesburg, las llanuras donde Mark Twain vio pasar un jinete como un rayo junto a su diligencia, Utah, el desierto de Nevada y el final del trayecto en Sacramento. Cuando la leyenda (Buffalo Bill, los ocho días de Twain) se adelanta a los documentos, el texto lo dice.
Santiago, un joven pastor de Andalucía, sueña una y otra vez con un tesoro junto a las pirámides de Egipto. Una adivina y un misterioso anciano rey lo envían al otro lado del estrecho, a África, donde lo roban en Tánger, se enamora en un oasis y cruza un desierto de tribus en guerra. La fábula de Paulo Coelho, de 1988, ha vendido más de 150 millones de ejemplares.
La ruta sigue al muchacho desde una iglesia en ruinas hasta la meseta de Guiza y de vuelta. El libro deja vaga su geografía, así que casi todos los marcadores señalan el lugar más conocido de cada escena, no un sitio que nombre el autor.
Bob es una estrella de cine estadounidense en declive que está en Tokio para anunciar whisky; Charlotte es una recién graduada desencantada, casada desde hace dos años. Los dos están lejos de casa y se encuentran en el Park Hyatt Tokio.
La ruta sigue su historia en el orden de la película: las calles de neón de Shinjuku, el hotel, el cruce de Shibuya y una sala de karaoke, y después la excursión de Charlotte a la estación de Kioto, el Nanzen-ji y el santuario Heian. Coppola rodó en solo 27 días, y muchos de los escenarios eran negocios y espacios públicos reales. La sucursal de karaoke está situada de forma aproximada.
En el año 79 d. C., una montaña sobre la bahía de Nápoles estalló en pedazos. Plinio el Joven lo contempló desde Miseno, al otro lado del agua, perdió en la erupción a su tío, el almirante Plinio el Viejo, y años más tarde la describió para el historiador Tácito en dos cartas: el único testimonio presencial que se conserva.
La ruta sigue la erupción en el orden de sus sucesos, desde la primera columna de la montaña hasta Pompeya, Herculano, la playa de Estabia y de vuelta a Miseno. Las cartas de Plinio nunca mencionan Pompeya ni Herculano, así que esas paradas proceden de la arqueología. La fecha tradicional es el 24 de agosto, pero pruebas más recientes apuntan al otoño.
La leyenda del rey Arturo no tiene un solo hogar: es concebido en Tintagel y tiene su corte en Caerleon, Cadbury Castle se identifica con Camelot y Glastonbury se vincula a Ávalon. La ruta sigue a Godofredo de Monmouth, Malory y otros, desde los dragones de Merlín hasta la espada devuelta al agua.
Cada punto marca un lugar real que la tradición ha vinculado a un episodio, no un sitio probado por la historia, y cada parada indica dónde se duda de ese vínculo.
Una camarera tímida de un café de Montmartre, atendido y frecuentado por excéntricos, encuentra una caja de metal con recuerdos de la infancia escondida tras un azulejo del baño y se ve arrastrada a las vidas de quienes la rodean: bromas pesadas al antipático verdulero Collignon, escenas de la calle descritas en voz alta a un ciego y un álbum de fotos caído que pertenece a Nino, coleccionista de fotos de fotomatón desechadas.
La ruta sigue su París desde el café de la rue Lepic hasta los fotomatones de la Gare de l'Est y las flechas azules de las escaleras del Sacré-Cœur, pasando por las piedras que rebotan en el canal Saint-Martin y una oleada de amor en el Pont des Arts. Casi todas las paradas son lugares reales que se pueden visitar.
Kalos es la Francia metropolitana convertida en una región Pokémon con forma de estrella. Ciudad Luminalia se inspira en París, su Torre Prisma en la torre Eiffel y su museo de arte en el Louvre; el Castillo Batalla recuerda a Chenonceau, a orillas del Loira, el palais Chaydeuvre es el palacio de Versalles y las piedras a las afueras de Pueblo Menhir son los menhires de Carnac. Los juegos nunca confirman sus modelos: son identificaciones de aficionados y de enciclopedias, así que todas las marcas de esta ruta son especulativas.
La ruta sigue la historia por la Francia real que hay detrás de Kalos: el pueblo donde empieza la aventura, la torre de hierro de Luminalia, dos châteaux y un palacio real, un acuario costero, la torre en una isla donde se aprende la megaevolución, el reloj de la catedral que hay detrás del reloj de sol de Anistar, el campo de megalitos bretón donde el Team Flare esconde su arma definitiva y una mina abandonada donde duerme el legendario Zygarde.
La Escocia de Outlander: las piedras de Craigh na Dun cerca de Kinloch Rannoch, Doune como castillo Leoch, Culross como Cranesmuir y el páramo de Culloden. Claire, una enfermera del siglo XX, toca una piedra y despierta en 1743; un highlander deja inconsciente al oficial que la persigue, y ella se casa con Jamie Fraser para quedar fuera de su alcance.
Empiezan cerca de Kinloch Rannoch, donde la producción encontró su Craigh na Dun, y pasan después a los castillos y pueblos reales que hacen de castillo Leoch, Fort William, Cranesmuir y Lallybroch, y a un castillo de Fife que sustituye a una abadía francesa. La última parada es Culloden, el páramo donde Claire y Jamie se despiden en el final de la segunda temporada.
Una advertencia: las piedras que se ven en pantalla son un decorado construido. Se dice que los Clava Cairns de la Edad del Bronce, cerca de Inverness, que los fans suelen visitar, las inspiraron, pero el círculo no se rodó allí.
La princesa heredera Ana, en plena gira de buena voluntad por Roma, se escapa de su embajada para pasar una noche de vida corriente. El periodista Joe Bradley la encuentra dormida en la calle, la reconoce por una fotografía de periódico y la guía en secreto por la ciudad para conseguir una exclusiva: un día de helados, de Vespa y de Boca de la Verdad que acaba convirtiéndose en algo que ninguno de los dos había planeado.
La comedia de William Wyler, de 1953, se rodó casi por completo en Roma. La ruta sigue a Ana y a Joe por las localizaciones reales: el palacio que hizo de embajada, el piso de Joe en la Via Margutta, la Fontana de Trevi y la barbería junto a la Escalinata de la Plaza de España, el Coliseo, la Bocca della Verità, el baile junto al río, al lado del castillo de Sant'Angelo, y la rueda de prensa final en el palacio Colonna.
Una noche en Cruachan, la reina Medb de Connacht y su esposo Ailill comparan sus riquezas y descubren que son iguales en todo salvo en una cosa: Ailill posee un magnífico toro de cuernos blancos. Medb se propone conseguir uno aún mejor, el Toro Pardo de Cooley, en Ulster, cuyos guerreros están todos postrados por una antigua maldición. Solo Cú Chulainn, de diecisiete años, se interpone en su camino y detiene a su ejército vado a vado, un campeón al día.
El Táin Bó Cúailnge, «El robo del ganado de Cooley», es la pieza central del Ciclo del Ulster de Irlanda, conservado en manuscritos desde el siglo XII. A sus narradores les encantaba explicar los nombres de los lugares, y muchos de los sitios que aparecen son reales y se pueden visitar. Esta ruta sigue la incursión desde Connacht hasta Cooley y el último viaje del toro de regreso a casa. Las citas proceden de la traducción de Joseph Dunn de 1914.
En vísperas de su coronación, el príncipe Rama de Ayodhya es enviado al bosque durante catorce años para que pueda reinar el hijo de su madrastra. Su esposa Sita y su hermano Lakshmana lo acompañan. En el bosque, Rávana, el rey demonio de Lanka, rapta a Sita, y Rama, ayudado por Hánuman y un ejército de vanaras, habitantes del bosque con aspecto de monos, cruza el mar para recuperarla. La epopeya sánscrita atribuida a Valmiki tiene unos 24 000 versos y todavía se cuenta, se representa y se venera en todo el sur y el sudeste de Asia.
Durante siglos, los peregrinos han vinculado sus episodios con lugares reales, desde Ayodhya hasta las colinas de Sri Lanka. Esta ruta sigue esas identificaciones tradicionales, que son cuestión de fe y de memoria local más que de arqueología. La mayoría de las paradas son templos vivos.
En junio de 1325, un estudiante de derecho de 21 años salió de Tánger para peregrinar a la Meca. No volvió a casa hasta pasados 24 años. Ibn Battuta recorrió el mundo islámico y más allá (Arabia, África oriental, Anatolia, Asia Central, la India, las Maldivas, Sumatra y China), se ganó el sustento como juez y como invitado de sultanes, y se casó y se divorció por el camino. Según algunas estimaciones, recorrió unos 117 000 kilómetros, más que ningún viajero antes de la era del vapor.
De vuelta en Marruecos dictó sus recuerdos, la Rihla, a un erudito que los pulió y tomó prestados pasajes de libros más antiguos, de modo que no todas las escenas fueron vividas por él. La ruta destaca nueve paradas en el orden en que las alcanzó; no es un único camino continuo. No hay consejos de viaje para la Meca ni para Malí.